MNTILLA 4
recinatur - cochasquí - ecuador
Concreción de los sueños colectivos.
Mundo Vivo Cochasqui, busca generar procesos incluyentes de energía, alimentos, tecnologías limpias, captura de carbono; interaprendizajes productivos; recuperación de conocimientos y saberes ancestrales; procurando la participación de personas y grupos comprometidos en la construcción de territorios del buen-vivir, bien-ser, bien-estar, bien-tener en solidaridad y la realización de espacios interculturales pluri-universos sin exclusiones son los propósitos del programa Munay Ruray (mundo vivo) que se levanta en la Comunidad Cochasquí, Parroquia de Tocachi, Cantón Pedro Moncayo en Ecuador.

La Fundación Recinatur de ciencia, naturaleza y turismo ancestral con otras entidades regionales hacen posible la concreción de este programa que recoge las experiencias de amautas, investigadores, estudiantes, campesinos y académicos de todas las latitudes del planeta.

Las aspiraciones sentidas de los colectivos son impulsar la innovación geo-agro-ecología, eco-aldeas para el turismo ancestral; aplicaciones de tecnologías limpias de la tierra; recuperación de fauna y flora nativas; uso de energías renovables de consumo masivo; investigación acción comunitaria; espacios de observación astronómico (inti-killa-huatana) y economías solidarias. Actividades preponderantes son las expresiones artísticas recuperadas y creación constante de los hacedores de los pueblos originarios.

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El Mushuk Nina
cochasqui

De acuerdo a los Pueblos y Culturas ANDINAS, es el FUEGO NUEVO que trae la fuerza, la valentía, el coraje y la pasión por la vida. Es la energía en acción que motiva a levantarse cada mañana y comenzar a trabajar.

El fuego interior que impulsa a buscar nuevos caminos, a enfrentar nuevos retos y corregir riesgos. “Para los pueblos andinos, el MUSHUK NINA es parte de todo el ciclo agrícola, el mismo que empieza en este tiempo.

El Equinoccio se lo celebra precisamente dentro del marco del Pawkar Raymi, época del florecimiento, la parte importante del ritual es en función de las buenas siembras y la purificación y despertar de la conciencia. El Mushuk Nina es un momento de compartir, de reflexionar, de sentir y de actuar.

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Los granos tiernos se preparan en Fanescas. En el mundo Andino, el inicio del año corresponde al 21 de marzo al cual se le denomina Mushuk Nina que significa “Fuego Nuevo”, en donde el nacimiento de las cosechas dan el inicio del calendario Andino que es dado por los equinoccios y solsticios como un nuevo ciclo de vida, la gran celebración de cosechar y compartir granos tiernos y frutas.

La fiesta es una de las cuatro principales en el calendario originario. Mushuk Nina coincide con el Equinoccio de Primavera, en el que se produce la mayor cercanía del sol a la tierra, especialmente sobre la franja ecuatorial. Cuatro son los puntos de mayor concentración de energía durante un ciclo solar: los dos solsticios y los dos equinoccios. En cada uno de estos tiempos-espacios, desde nuestros ancestros realizamos ceremonias en conexión íntima y profunda con los ciclos naturales de la Pachamama y el Pluri Universo, en el entendimiento y certeza de que nosotros los seres humanos, como parte de la existencia, no somos sujetos aislados ni reyes de la creación, por lo tanto, somos y estamos permanentemente en intercambio e interdependencia con todo lo creado, y estamos influenciados por las energías cósmico-telúricas de la vida. ​

Nosotros, como hijos continuadores de una tradición sabia y milenaria, y conscientes de que es una tarea prioritaria volver y despertar la armonía y el equilibrio de la vida, debemos volver a unirnos a la vibración y ritmo de los ciclos naturales, tanto para homenajear la vida (Padre Sol, Madre Luna, hermanas estrella, hermanos ríos y montañas), como para tomar fuerza y energía de ellos para caminar sabios, consientes, lúcidos, impecables y brillantes por la vida.

Cada 21 de marzo, día del equinoccio, celebramos el inicio del año andino ecuatorial o Mushuk Nina (Fuego nuevo), tiempo en que el Padre Sol se encuentra en una posición cenital en el Equator: “equilibrador del mundo” (no “línea imaginaria”); ocasión especial que emana “la luz sin sombra”, la cual es posible recibir y canalizar en el cuerpo humano, produciéndose una serie de efectos benéficos para reestablecer la armonía y despertar de la conciencia en estos tiempos nuevos de fin de una era, e inicios de otra; es decir de una era de cambios de visión y nuevo paradigma guiada por el Sumak Kawsay, filosofía primordial de armonía y equilibrio de todas las formas de vida en el planeta y el cosmos. El 21 de marzo, es una de las fechas guiadas por la ‘Chacana’ o ‘Cruz Andina’, representación que tiene una forma cuadrada donde se encuentran todas las fechas de un calendario correspondiente a un año, En la cosmovisión andina, el año tiene 13 meses de 28 días, con sus respectivos cambios de ciclo y festividades. Determina la existencia de 4 puntos de mayor energía durante un ciclo solar: 2 solsticios y 2 equinoccios que marcan sus diferentes etapas. ​

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Las celebraciones de los ‘Raymikunas’ o fiestas rituales coinciden con los dos solsticios y los dos equinoccios y están relacionadas con el ciclo agrícola andino y su principal referente es el maíz quien marca el ciclo en sus diferentes tiempos de vida: Koya Raymi (21 de septiembre), Capac Raymi (21 de diciembre), Pawkar Raymi (21 de marzo) y el Inti Raymi (21 de junio).

Carta de Cochasquí

DECLARACIÓN DE COCHASQUÍ AÑO ANDINO 5530 AÑO OCCIDENTAL 2020

Nuestro encuentro en la Comuna milenaria de Cochasquí, por el advenimiento del nuevo año andino 5530 , se nutre de las experiencias vivas de los pueblos nativos y originarios en su búsqueda incesante por hacer posible el destino común en igualdad, equidad, justicia, solidaridad.

​ La recuperación de la memoria histórica, los valores ancestrales, las manifestaciones genuinas de los seres humanos ligados indisolubles a la tierra, el fuego, las aguas y los vientos nos posibilitad marcar los derroteros por los cuales transitar con dignidad de tener raíces profundas e indestructibles que nos fortalecen para reclamar espacios de vida que sean respetados y considerados por los poderes de la política, la cultura y la economía. ​ Hemos decidido en consecuencia asumir el manejo, custodia, planificación del territorio en coordinación directa con el Gobierno Autónomo Descentralizado de Tocachi.

Asumimos los desafíos y retos que esta opción representa. Convencidos estamos de seguir consolidando nuestra organización social con los elementos apropiados del trabajo comunitario, las mingas, la recuperación de los saberes y el conocimiento, las prácticas de legado hereditario a nuestros descendientes sobre el conocimiento y bienes materiales. ​ Agradecemos y comprometemos nuestra gratitud a las personas que acompañan las acciones experienciales venciendo las mentalidades coloniales, paradigmas que anulan la inteligencia colectiva, modelos y conductas que desprecian lo ancestral y que tiene la entereza para realizar aportes significativos con saberes , conocimientos que dan consistencia a los modos y contenidos de vida.

Los abajo firmantes reiteramos la decisión de seguir caminando juntos como al principio para lograr impulsar un amplio programa incluyente de acciones que propendan a posicionar las celebraciones, conmemoraciones, festejos, prácticas alimenticias y medicinales , en base a generar empatías cuánticas de personas, culturas y sociedades diversas para juntos defender el planeta , la PACHA MAMA de toda agresión que nos afecte. ​

carta cochasqui

Textiles y Artesanías Quizhpe

Un legado ancestral de tejidos y tradiciones

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Los tejidos y las artesanías son manifestaciones culturales que han perdurado a lo largo de la historia, transmitiendo conocimientos y tradiciones de generación en generación. Manuel Encarnación Quizhpe Mcas, un talentoso artesano Kichwa Runa Saraguro, es un ejemplo vivo de cómo estas prácticas ancestrales siguen siendo relevantes en la actualidad.

Desde temprana edad, Manuel se sumergió en el arte del tejido, heredando sabiduría y técnicas de su padre. Con el paso de los años, su habilidad y dedicación han dejado una huella significativa en la comunidad, convirtiéndolo en un referente en el ámbito de los textiles y las artesanías.

El inicio de un legado: Manuel Encarnación Quizhpe Mcas nació el 1 de abril de 1941 en Chukidel Ayllullakta, una comunidad ubicada en Lagunas, en el cantón Saraguro de la Provincia de Loja, Ecuador. A los 10 años, comenzó su camino en el mundo del tejido, aprendiendo las técnicas y secretos de las fibras naturales que su padre le legó. Atraído por el deseo de ampliar su conocimiento, a los 16 años viajó a Otavalo para adquirir una nueva técnica en telares de pedal. Esta base de conocimientos se convirtió en el cimiento de su carrera como artesano.

El arte del tejido y su evolución: En 1965, Manuel instaló su primer telar de pedales en su hogar, y empezó a tejer bayetas de lana natural. Con el paso del tiempo, su destreza y creatividad lo llevaron a explorar una variedad de tejidos, como ponchos, chales, manteles de mesa, servilletas, hamacas, bolsos y alfombras. Utilizando una amplia gama de materiales, desde lana de borrego y algodón hasta fibras sintéticas, Manuel ha creado piezas únicas y de gran belleza. Sin embargo, nunca abandonó la práctica ancestral del tejido en kallwa, una técnica que ha mantenido viva a lo largo de los años.

Un taller artesanal de renombre: El espacio de trabajo de Manuel Encarnación (conocido cariñosamente como Kachito) se ha convertido en uno de los talleres artesanales más destacados de la región. A lo largo de los años, muchos jóvenes, adultos y niños han tenido la oportunidad de tejer sus sueños y dejar su huella bajo la tutela de Manuel. Entre hilos y lanzaderas, han aprendido las técnicas tradicionales y han experimentado el vínculo entre el pasado y el presente. A sus 82 años, Manuel continúa tejiendo sus sueños y ofreciendo productos que son el fruto de su experiencia y dedicación. Este legado artesanal será preservado por sus herederos, asegurando que la tradición siga viva de generación en generación. Además, su compañera de vida, Mama Angelina, quien a sus 85 años sigue siendo su inspiración, su energía y su apoyo constante, ha sido una presencia fundamental en este largo camino.

Un líder y educador: Además de su dedicación a las artesanías, Manuel Encarnación Quizhpe Mcas ha desempeñado un papel activo en su comunidad. Ha sido presidente de la comunidad y docente de Kichwa y textilería en el colegio Indigenista Saraguro, actualmente conocido como Unidad Educativa Saraguro. Su compromiso con la preservación de la cultura y la transmisión de conocimientos ha dejado una marca duradera en su entorno. Arraigado a la madre tierra: Manuel siempre ha estado conectado con la madre tierra. Además de su dedicación a las artesanías, ha cultivado maíz y tubérculos para proporcionar la base alimenticia de su familia. La cría de animales también ha sido una parte esencial de su vida, brindando alimento y recursos. Estas prácticas reflejan su profundo respeto por la naturaleza y su enfoque en vivir en armonía con el entorno.

La historia de Manuel Encarnación Quizhpe Mcas es un testimonio vivo de cómo el arte del tejido y las artesanías continúan enriqueciendo nuestras vidas y preservando nuestras tradiciones. A través de su dedicación y habilidad, ha creado un legado que trasciende el tiempo y ha inspirado a muchos a seguir sus pasos. Su trabajo no solo es una expresión artística, sino también un símbolo de identidad cultural y un lazo profundo con la comunidad y la naturaleza. Manuel Encarnación Quizhpe Mcas es un verdadero tesoro de la artesanía tradicional, y su influencia seguirá siendo sentida en las generaciones venideras.

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